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Minas de Mazarrón

Muchas personas cuando ven fotos de esta tierra de tonos rojillos y amarillentos, pueden llegar a pensar que nos encontramos en otro planeta, pero no. Estos colores se hallan en las antiguas minas de Mazarrón.

A lo largo de la historia un sinfín de pueblos han sido llamados por las riquezas de la zona, destacando sobre todas ellas la minería. De dichas minas se extrajeron plata, plomo, zinc y alumbres desde tiempos inmemorables. Los tres cotos más importantes del distrito minero de Mazarrón fueron los cabezos de San Cristóbal y los Perules, el Coto Fortuna y las Pedreras Viejas.

Los romanos ya en el siglo II a. C. empezaron a explotar varios de estos cotos. Llegaron a Mazarrón para la sacar provecho de las sierras mineras por sus excelentes yacimientos de plomo y plata, su fácil acceso al mar y su proximidad a Cartagena, el cual era el centro de distribución de dichas materias primas. Cabe destacar, la importancia que tuvo el Coto Fortuna, donde en el siglo XIX al reabrirse las minas, los ingenieros de minas hallaron una gran cantidad de restos de los trabajos llevados a cabo por los romanos.

Grietas y charcos mineralizados

En la Edad Moderna, destacamos los trabajos llevados a cabo en el ámbito de la producción del Alumbre. Un producto importantísimo en los siglos XV, XVI y XVII que se utilizaba principalmente en la fijación de los colores a los tejidos. En 1462, el rey Enrique IV de Castilla concedió a Juan Pacheco, Marqués de Villena el privilegio de explotación de los alumbres de Mazarrón. Juan Pacheco, decidió compartir dicho privilegio al 50% con el más influyente de los nobles del Reino de Murcia, don Pedro Fajardo, su nieto será el primer Marqués de Los Vélez. Por ello, Mazarrón cuenta con restos patrimoniales de estas dos grandes casas nobiliarias como las iglesias de San Andrés y San Antonio o el castillo de Los Vélez. El punto más álgido de dicho periodo se alcanzará con la independencia de Mazarrón del Concejo de Lorca en 1572, aunque cayendo en decadencia a los pocos años.

A mediados del siglo XIX, las minas de Mazarrón reciben un nuevo impulso

Mina abandonada

favorecido por los cambios en la legislación. Esto provocará un nuevo periodo de fiebre minera que traerá a Mazarrón la inversión de un gran número de compañías mineras extranjeras, destacando sin duda alguna la Compañía de Águilas de origen francés. El principal producto que se extrajo en este momento fue el plomo. Mazarrón creció en todos los sentidos, se inauguró una línea férrea que conectaba los cotos mineros con el Puerto de Mazarrón. Se estableció junto a la playa de La Isla una de las fundiciones de metal más importantes de dicho periodo, la fundición Santa Elisa. El alumbrado público llegó a Mazarrón en 1893, convirtiéndose en uno de los primeros municipios de la Región de Murcia en contar con alumbrado.

Sin duda alguna, visitar las antiguas minas de Mazarrón es una parada obligatoria para todas las personas que visitan el municipio. La entrada a los diferentes cotos es libre, aunque eso sí hay que realizarla con mucho cuidado y precaución, a consecuencia de los pozos que todavía se encuentran sin sellar. En este sentido, tenemos que destacar y recomendar las visitas gratuitas que se realizan desde la Concejalía de Turismo de Mazarrón.